• 18 julio, 2026 17:06

El dicharachero: Dichos para estos tiempos.

“¿Pero, qué necesidad…?”

Reflexiones de Daniel Gutiérrez / 17 de julio de 2026

Esta semana, más que con un dicho popular, quise comenzar con una de las frases del Divo de Juárez: “¿Pero, qué necesidad?”, que dejó de pertenecer únicamente a una canción para instalarse en la conversación cotidiana como una expresión popular.

La usamos cuando alguien se mete en un problema que perfectamente pudo haber evitado; cuando complica las cosas o abre un nuevo frente sin tener necesidad alguna de hacerlo.

Y, visto lo ocurrido durante los últimos días, pareciera que varios gobiernos todavía no terminan de comprender el verdadero significado de la frase.

Comencemos con el gobierno federal.

Después de difundirse el video en el que el entonces director de Pemex aparecía agrediendo a su esposa, la Presidencia aseguró que se aplicaría todo el peso de la ley. Los mal pensados probablemente nunca creímos que, tratándose de alguien tan cercano al poder, el castigo fuera a ser ejemplar.

Pero incluso dando eso por hecho, queda la pregunta: ¿pero, qué necesidad había de resolver todo con tanta rapidez? Aunque fuera únicamente por cuidar las formas, podían haber esperado unos días a que se enfriara el escándalo.

En cambio, terminaron fortaleciendo la percepción de que el peso de la ley no pesa igual para todos.

Pero la frase no sólo parece aplicar al gobierno federal. Algunos gobiernos estatales también hicieron méritos propios durante la semana.

En Baja California, la gobernadora reconoció la autenticidad de conversaciones en las que habló con personas que supuestamente representaban intereses estadounidenses, aunque después sostuvo que todo había sido una trampa.

Y ahí vuelve la misma pregunta: ¿pero, qué necesidad tenía de exponerse personalmente en un asunto tan delicado?

¿De verdad no cuenta con un equipo de confianza que pudiera verificar primero quiénes eran esas personas y manejar cualquier acercamiento sin colocar directamente a la gobernadora en una conversación de tan delicada?

El episodio ya abrió acusaciones sobre una posible entrega de información a intereses extranjeros. Pero quizá el costo político más inmediato sea el haber sembrado dudas sobre su lealtad al propio movimiento.  Y en la política actual, una sospecha de esa naturaleza suele pesar mucho.

San Luis Potosí tampoco quiso quedarse fuera.

El festejo por el aniversario de “La Gallardía” dejó una pregunta parecida. Si nadie pone en duda la fuerza política del grupo gobernante ni sus aspiraciones de conservar el poder, ¿pero, qué necesidad había de organizar una demostración de ese tamaño?

La incógnita política sigue siendo otra, respecto a si existirá un acuerdo o un rompimiento con el gobierno federal. Precisamente por eso el evento terminó abriendo un debate que quizá ni siquiera era necesario, ahora también se habla de posibles actos anticipados de campaña.

Los tres casos son distintos, pero comparten el mismo error.

En ninguno, el principal problema fue el objetivo que perseguían, sino la forma innecesaria en que decidieron exponerse.

Porque muchas veces el mayor adversario del poder está en esa extraña capacidad de meterse solo en problemas que nadie le estaba provocando.

Así que como preguntaría Juan Gabriel… ¿Pero, qué necesidad?

∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞ ∞

Contrapeso noticias… Forjando opinión con una nueva generación de columnistas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *