• 30 julio, 2026 05:29

Mudanzas:

La casa tricolor se queda más vacía…

Apuntes del periodista Samiel Moreno ✒️ 30 de julio de 2026

“Hoy voy a cambiar, revisar bien mis maletas”. La frase de aquella conocida canción de Lupita D’Alessio parece describir con precisión lo que ocurre desde hace varios años en la política potosina.

Mientras unos hacen maletas para comenzar una nueva etapa, otros ven cómo la casa que ayudaron a construir se queda cada vez más vacía.

Y, si hay un partido donde las mudanzas se han vuelto una constante, ese es el PRI de San Luis Potosí.

La salida más reciente fue la de José Luis Mejía López. Durante años militó en el tricolor, encabezó el Comité Municipal del PRI en la capital y hace apenas unos días decidió cerrar ese ciclo.

En su carta de renuncia, habló de compadrazgos, maltrato a la militancia y de una dirigencia que perdió el contacto con sus bases.

La mudanza fue inmediata.

Apenas había presentado su renuncia cuando llegó el anuncio de su incorporación al gabinete estatal como director de los parques Tangamanga.

Más que una sorpresa, pareció la confirmación de un destino que desde hace tiempo se veía venir.

Sin embargo, Mejía no inauguró esta ruta.

Antes emprendieron el mismo camino, entre otros, el ex legislador Edmundo Azael Torrescano Medina, quien rompió con el partido tras confrontar a la dirigencia estatal; Yolanda Josefina Cepeda Echavarría, hoy integrada al proyecto del Partido Verde como actual secretaria de Turismo.

Además, el diputado federal Juan Carlos Valladares Eichelmann, quien dejó el priismo para convertirse en una de las figuras del grupo político que hoy gobierna San Luis Potosí; y el ex legislador Mauricio Ramírez Konishi, que también terminó alejándose del tricolor para brincar a Movimiento Ciudadano.

Historias distintas, pero con un desenlace muy parecido.

En prácticamente todos los casos se repiten las mismas razones.

Falta de democracia interna, cierre de espacios, decisiones concentradas en un solo grupo y un creciente desgaste de la dirigencia encabezada por Sara Rocha Medina.

Mientras el Partido Verde sigue fortaleciendo su estructura con perfiles que durante años se formaron en el PRI, el tricolor pierde operadores, liderazgos y presencia en buena parte del estado.

La locomotora verde no solamente avanza, también va recogiendo a quienes deciden bajarse del viejo tren.

En esa lista todavía hay un nombre que genera expectativas. Enrique Galindo Ceballos fue expulsado del PRI, aunque posteriormente ganó la batalla jurídica y recuperó su militancia mediante una impugnación.

Hoy continúa siendo priista, pero tampoco son pocos los que anticipan que, más temprano que tarde, podría protagonizar su propia mudanza, esta vez con rumbo al PAN.

En la política potosina las puertas nunca permanecen cerradas por mucho tiempo.

El problema para el PRI ya no parece ser únicamente quién se va, sino quién permanece.

Cada salida representa estructura, experiencia, operación política y capital electoral que termina fortaleciendo a otras fuerzas.

Cuando los cuadros encuentran más motivos para marcharse que para quedarse, el mensaje es difícil de ignorar.

Las mudanzas, dice la canción, son parte de la vida. En el PRI potosino ya parecen formar parte de la rutina.

Y si la dirigencia sigue sin entender por qué tantos hacen las maletas, quizá en 2027 descubra que el verdadero problema no fue quién cambió de domicilio político, sino que la casa terminó quedándose sin habitantes.

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