Como ejemplo de la calidad académica que imparte la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), el estudiante Miguel de Jesús Cortés Pizaño, de la carrera de Ingeniería en Alimentos de la Facultad de Estudios Profesionales Zona Huasteca (FEPZH), representará a San Luis Potosí en la World Invention Competition and Exhibition (WICE), a realizarse en Malasia en septiembre de 2026, con su proyecto denominado “Guajarines”.
Se trata de botanas saludables elaboradas a base de harina de maíz y semilla de guaje, conocidas científicamente como semillas de Leucaena. En la región huasteca también se les conoce como tamarindo de río, y son leguminosas comestibles originarias del país. El producto, que ya se comercializa envasado y procesado, es rico en proteínas, fibra y antioxidantes.
Debido a su buen sabor y a su carácter innovador, ha tenido gran aceptación en centros escolares. Actualmente, el estudiante atiende diversos pedidos, principalmente para su distribución entre niñas y niños de primarias de la región.
Durante su formación profesional en el campus Valles de la UASLP, Miguel Cortés Pizaño detalló que nunca imaginó ganar una competencia nacional de ciencia ni llegar a representar al país con su producto. Señaló que apostar por crear su propia marca como parte de su formación como ingeniero en alimentos ha sido una tarea ardua, pero también una experiencia muy satisfactoria, por lo que espera que su participación en Malasia continúe por ese mismo camino.
Sobre el desarrollo de su producto, explicó que fue durante sus clases en la Facultad donde comenzó a estudiar, paso a paso, la formulación de la botana, siguiendo las indicaciones de sus docentes. Este proceso le permitió realizar los análisis correspondientes y desarrollar la tabla nutrimental necesaria para cumplir con todos los requerimientos de comercialización.
Con el apoyo de algunos profesores, también aprendió sobre las normas de etiquetado relacionadas con los octágonos informativos, así como sobre el diseño del logotipo y otros lineamientos que implican diversas restricciones regulatorias. Dijo que todo este trabajo se fue perfeccionando durante los últimos semestres de la carrera, al grado de convertir el proyecto en su tesis de titulación, lo que le permitió participar primero en la feria estatal, después en la nacional y ahora en la competencia mundial.
Recientemente, Miguel Cortés obtuvo, con respaldo de la universidad, el registro de marca de su botana, así como la patente y la protección de la propiedad intelectual correspondiente al contenido del producto, logros que le generan una gran satisfacción.
Por ello, recomendó a quienes aspiran ingresar a la UASLP, particularmente a la FEPZH, no intimidarse al escuchar la palabra ingeniería, pues aclaró que Ingeniería en Alimentos no se centra exclusivamente en matemáticas, sino que integra áreas como química, bioquímica y, en menor medida, razonamiento matemático.
El alumno comentó que desde un inicio le atrajo la posibilidad de innovar en los alimentos, crear nuevos productos y comprender cómo estos contribuyen a la nutrición, pese a que desconocía que todo ello forma parte de la ingeniería en alimentos, disciplina que hoy lo mantiene enfocado en consolidar un negocio que espera prospere y le permita desarrollarse profesionalmente.
