Adiós a la presunción de inocencia y a la duda razonable.
Por: Gabriel Ramos Guerrero / 30 de septiembre de 2026
QUIENES han pensado que todos los jueces o juezas del mentado acordeón no saben nada, realmente se equivocan…
SI, esos, que al menos aquí en San Luis no fueron producto del acordeón, sino de una especie de librito que le fue entregado a personas de ciertas características…
¿DE ciertas características?, si de esas que son ignorantes, sumisas y agachonas a la primera llamada…
BUENO hablando de esos jueces y juezas, específicamente de los que se encuentran involucrados en el Nuevo Sistema Penal, hoy en día cuentan con una característica muy especial…
ACLARO que no todos o todas, pero si al menos el 90 por ciento, reúnen una característica muy especial, la cual, demuestran cuando “argumentan” con miras a emitir alguna resolución…
LES vale madre la presunción de inocencia y la duda razonable, en pocas palabras, se las pasan por el arco del triunfo…
¿QUE no?, uta madre… ejemplos sobran en todas y cada una de las audiencias que son celebradas en, al menos aquí en la capital potosina, en el Centro Integral de Justicia…
MIRE usted amable lector, le voy a de decir lo que sucede en las audiencias en donde determinados jueces y juezas ya tienen una consigna de qué hacer, respecto a ciertos detenidos…
TODO, pero absolutamente todo se lo aceptan a los fiscales y en ocasiones, que son muchas, asumen el papel de estos, es más le voy a decir una cosa…
SE presupone que los jueces y juezas están, al menos en lo que respecta a la solicitud de medidas cautelares en contra de un detenido, esperando si son solicitadas por las o los fiscales…
¿QUE hacen estos jueces y juezas?, estos dizques juzgadores y juzgadoras, por lo general se adelantan y cada que concluye alguna audiencia, sobre todo inicial o de vinculación, les preguntan si van a pedir medidas cautelares…
Y han llegado al grado de decirles a los o las fiscales, que medidas cautelares van a solicitar….
ESO mi estimado lector, se presupone que va contra el procedimiento, se presupone que los jueces y juezas están, por mandato legal, impedidos para hacerlo, pero ya se acostumbraron a hacerlo…
QUÉ hace un litigante o postulante, como defensor, pues nada, porque al final, estos dizques super juzgadores, se pasan el procedimiento por el arco del triunfo y, es más, hasta se hacen los y las encabronadas porque les reviran esas estupideces que acostumbran hacer…
PERO hay más…
CUANDO comienzan a argumentar, de inmediato se ve la tendencia de estos con miras a ayudar a las y los fiscales, y si se les revira eso también, pues también se hacen las y los encabronados…
ESAS pobres posturas que suelen asumir estos dizques jueces y juezas, por lo general culminan con darle en toda la madre a la duda razonable y a la presunción de inocencia…
ESTOS y estas, pierden toda objetividad, imparcialidad y credibilidad, por lo que la solución para no volver a caer en manos de estos “recibe líneas” o “recibe consignas de chingar a tal o cual persona”, es buscar se escusen de conocer…
¿CUAL es la recomendación en estos casos?, bueno pues específicamente entre los litigantes y postulantes, sobre todo cuando acudan en el papel de abogados defensores, correr las alertas respecto a la forma de conducirse de cada uno de estos personajes…
¿PARA efecto de qué?, pues de no salir con un mal sabor de boca con estos tendenciosos juzgadores y juzgadoras y, en consecuencia, evitar largos, pero muy largos procesos penales…
ES cuanto…
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