• 22 abril, 2026 06:57

UN CASO MÁS… UNA HISTORIA MÁS.

Por: Gabriel Ramos Guerrero / 22 de abril de 2026

RECIENTEMENTE este ferviente servidor de usted, amable lector, acudía al sepelio de una mujer, cuyo fallecimiento dejó sorprendido a más de uno…

ERA una mujer que la veíamos transitar continuamente por esas calles de las colonias General I. Martínez, Graciano Sánchez y el legendario Barrio de San Juan de Guadalupe…

USTED costosísimo lector se preguntará: ¿Y eso a que viene?…

LE cuento, no se me acelere…

EN pleno velorio al preguntar a familiares y amigos, sobre lo ocurrido con su muerte, lo que me dijeron me dejo pasmado…

NO sé que tan cierto sea, pero tampoco dudo de que lo que sucedió tuvo, y mucho que ver, con la cotidiana inseguridad que vivimos hoy en día en este municipio, en esta entidad federativa y en todo el país…

SEGÚN lo que comentaron, la infortunada mujer había salido de su casa y había ingresado a una tienda de autoservicio…

LAMENTABLEMENTE para ella, justo cuando había ingresado, delincuentes estaban cometiendo uno de tantos asaltos que se registran al sur de la ciudad…

LO que en dicho lugar estaba sucediendo, agarró por sorpresa a la señora, cuyo cuerpo recibió la impresión por el impacto de lo que estaba presenciando…

TAL situación, argumentan, provocó que la infortunada, como Dios le dio a entender, retornó a su domicilio, pero su cuerpo ya no respondía de la misma manera…

FAMILIARES, dicen, que de inmediato pusieron manos a la obra para auxiliarla y hasta solicitaron el auxilio de paramédicos de la Cruz Roja…

PERO RELATAN que, cuando los paramédicos la atendieron, ya había dejado de existir…

LA causa de la muerte: ¿Un infarto, un paro cardiorrespiratorio?, vaya usted a saber…

LA pregunta es, ¿Qué provocó realmente, cualquiera haya sido, el dictamen de su muerte? …

LO único cierto, es que ella, indirectamente, pudiéramos decir, es una víctima más de la inseguridad que a diario se vive en este país…

ELLO, aunque la clase gobernante nos siga vendiendo espejitos de que todo está bien…

Y aunque la puritita realidad, es que mientras la clase política, que no es otra cosa que una clase que acostumbra a enriquecerse a costillas de los ciudadanos, las cosas en el país están peor que nunca…

NO me cree, ¿amable lector?, échele un vistazo a los acontecimientos que se han registrado en este mes en todo el país…

NI la presidenta, ni los gobernadores, ni los alcaldes tienen argumentos para decir que estamos bien…

ES más, no tienen ni poquita madre en decir y aceptar, que lo que se vive en el país en cuanto a la seguridad, es un problema que no han podido combatir…

ES más, ni siquiera tienen argumentos sólidos para decirnos que está disminuyendo, cuando la realidad que vivimos los mexicanos, nos dice otra cosa…

ASI las cosas en este país de las maravillas, donde lo que sucede no se ve, es más, no existe, lamentablemente…

ES cuanto…

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