El presidente de la Fundación Colosio en San Luis Potosí, Adolfo Micalco Méndez, dió a conocer el posicionamiento del PRI en materia laboral, al anunciar que el partido votará en contra del proyecto de reforma impulsado por Morena, al considerar que se trata de un “engaño” para las y los trabajadores.
El dirigente subrayó que la propuesta de Morena no garantiza un descanso real, ya que mantiene el esquema de un día de descanso por cada seis días trabajados y abre la puerta a semanas laborales más largas, permitiendo hasta 12 horas extra. “Esto significa jornadas legales de hasta 52 horas semanales, lo cual contradice el espíritu de una verdadera reducción”, advirtió.
En contraste, Micalco afirmó que el PRI respalda una reducción real de la jornada laboral a 40 horas semanales, sin afectar salarios ni derechos, propuesta impulsada a nivel nacional por el dirigente del partido, Alejandro Moreno. Esta iniciativa contempla cinco días de trabajo y dos días de descanso, con modificaciones claras a la Ley Federal del Trabajo para garantizar su cumplimiento inmediato.
“El PRI dice sí a la reducción de la jornada, pero no a una reforma que presume 40 horas y las manda hasta 2030. Eso es propaganda, no un derecho para la gente trabajadora”, sostuvo. Añadió que la propuesta priista busca mejorar la calidad de vida de las y los trabajadores, al traducirse en mayor tiempo para la salud, la convivencia familiar, la recreación y el descanso.
Entre los puntos centrales de la postura del PRI, Micalco destacó la necesidad de que las horas extras sean voluntarias, con registro, control, límites claros y supervisión real, así como la implementación de apoyos fiscales y estímulos para evitar despidos y simulaciones, especialmente en pequeñas y medianas empresas y en sectores sensibles al cambio.
Finalmente, el presidente de la Fundación Colosio recordó que México mantiene un marco legal laboral heredado del siglo XX y que la transición de 48 a 40 horas semanales continúa estancada, pese a que estudios internacionales demuestran que la reducción de horas no afecta la productividad. “Un país moderno debe proteger la salud y la vida de las personas trabajadoras. El PRI seguirá siendo vanguardia en la defensa de los derechos laborales y no permitirá simulaciones que mantengan la realidad igual o peor”, concluyó.
