Propósitos del año nuevo 2026 de políticos potosinos que nunca cumplirán.
Ignacio R. Acosta Díaz de León / 5 de enero de 2026.
Ricardo Gallardo hizo el firme propósito de no construir otra arena para espectáculos, centro de convenciones, lienzo charro u otra cosa que se le parezca en lo que falta de su sexenio. Además, el gobernador se propuso darle chance, aunque sea poquita, a los partidos políticos y a los diputados de oposición a ganar una, la que sea, pero por lo menos una.
El secretario general de gobierno se propuso ahora sí, leer, comprender y aplicar la Constitución Política y que la entiendan sus subsecretarios y respetar el derecho de libertad de prensa y de expresión, entre otros, además de que estos funcionarios le duren más. También, Lupe Torres se propuso pedir permiso al ayuntamiento por las obras en su despacho y dejar de colocar funcionarios que nada más no le funcionan al gobernador.
La secretaria de finanzas, Ariana García Vidal, se propuso no más pretender formar su propio grupo político al interior del “Gallardismo”, y entender que ella, como parte de la legión extranjera, no puede hacer su propia facción para sus propios intereses.
Enrique Galindo se propuso seguir protegiendo y creyendo en las mentiras, deshonestidad y deslealtades de su secretario general, del de seguridad pública, del oficial mayor y el de protección civil, entre otros, y cabildear con el congreso para que autoricen nuevos municipios en el estado. Además, el alcalde se propuso ver a que partido político falta de mandarle señales de simpatía política para el 2027.
La Fiscal general del estado, Manuelita García, se propuso esperar por lo menos 60 meses más, para que llegue el día en el que ella pueda mandar o, aunque sea nombrar a algunos de sus cercanos colaboradores, sin tener que hablarle a Lupe Torres.
La diputada y presidenta del PRI, Sara Rocha, se propuso tomar un curso de cómo hacer bromas que sí causen gracia y de sí hacerlas cuando se compromete, aunque sigan siendo muy malas y conseguir entre los pocos militantes priistas, quien le consiga facturas para seguir comprobando gastos de su partido.
El contralor del estado, Sergio Aguiñaga, se propuso junto a sus funcionarios y empleados recomendados en su dependencia a hacer algún curso, charla Ted, juego, serie o inteligencia artificial en línea de cualquier tema, para ocupar su tiempo y por hacer algo que no sea comer, tomar café y platicar en la oficina.
El rector de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Alejandro Zermeño, se propuso tomar sesiones de autocontrol de la ira para no reclamar a la prensa lo que no le gusta, no dejarse engañar más por la abogada general y buscar más viajes a Bucareli en tanto continúen los amigos en el puesto.
Jesús Juárez, secretario de seguridad estatal se propuso ser menos invisible, para que por lo menos los policías lo conozcan y decir nada más que la verdad cuando informe de los índices y de la percepción de inseguridad, aunque sea al gobernador.
Los nuevos magistrados y jueces del poder judicial se propusieron aprender por lo menos el ABC del derecho y de los procesos jurisdiccionales básicos, eso sí, sin olvidar las viejas mañas del sistema, y a decirle No, aunque sea en voz baja al gobernador del estado, aunque esto no lo van a cumplir.
La secretaria de turismo del estado, Yolanda Cepeda, se propuso dejar de hipnotizar o hacer más brujería huasteca al gobernador del estado, para que se le olvide o siga dejando pasar las demandas en su contra en la fiscalía anticorrupción, el IFSE y la ASF, de sus cuentas públicas, que cree que ya se olvidaron de cuando fue presidenta municipal priista de Aquismón y, además, a no pagar más a medios para que hablen bien de ella y la destapen al puesto que sea, a más de un año antes de la elección.
El consejero jurídico del estado se propuso no llevar más a su mascota a sus oficinas, ni sacarla a hacer sus necesidades en horas de trabajo y comprar bolsas para el excremento de su perro, ni pasear por el centro histórico con todo su séquito de colaboradores extrañando la CDMX, esperando también se olviden o se borren viejas publicaciones de su muerto pasado.
Los consejeros del CEEPAC se propusieron no depender más del consejero del INE Martín Faz y entender lo que significa democracia, procesos electorales y participación ciudadana.
La secretaria de ecología se propuso suscribirse a un canal de YouTube para conocer al menos los conceptos básicos de cuidado del medio ambiente y dejar de oír el canto de las sirenas de que va a ser nuevamente candidata al gobierno del estado, ya que dentro de sus propuestas se fijó no perder más elecciones.
El alcalde de Soledad de Graciano Sánchez se propuso ir por lo menos un día a su oficina en el palacio municipal, así como llegar puntual o por lo menos llegar a un evento de su municipio.
El rector de la universidad politécnica, se propuso ya no venderle más la idea al gobernador de que él y otros grillos muy viejos y pasados de moda de la UASLP, tendrán el control de los estudiantes en el estado y quitarle el apoyo a Luis Gerardo Aldaco como director del Tecnológico Superior de San Luis Potosí, hasta que cumpla cabalmente con todos los requisitos, que de hecho no los cumple, violando la ley a todo lo que da.
El comisionado presidente de la CEGAIP, se propuso hacer memoria y recordarle a Lupe Torres de todas las veces que le dejó copiar en los exámenes en la facultad de derecho, para que no deje desamparado y sin chamba al desaparecer el organismo, aunque lo hagan en la opacidad que acostumbran.
La secretaria de salud se propuso ahora sí liderar y administrar su secretaría, cuando no tiene ni la más mínima idea en materia de salud, hospitales o medicina y dejar que su director administrativo siga haciendo malos manejos de los recursos.
La presidenta de la CEDH se propuso tener la mínima idea de que son los derechos humanos, y a recordar dónde dejó su programa de trabajo que ni ella ni los diputados han leído.
El secretario de cultura se propuso dejar de quejarse del poco presupuesto de su dependencia y buscar más eventos nacionales para conservar el hueso, aunque sea un año más.
El director de los parques Tangamanga, se propuso buscar mejores y sobrios colaboradores, darse por lo menos una vuelta por los parques, dejar de presumir su amistad charra con el gobernador y dejar de portar armas, aunque sea una vez a la semana.

