El uniforme bajo sospecha:
Tres detenidos, una corporación en la mira.
Apuntes de Rolando Morales ✒️ 22 de septiembre de 2026
Hay fotografías que pesan más que una carpeta de investigación.
Dos policías municipales y un cadete fueron detenidos por su presunta participación en un robo a casa habitación, con uniforme, gafete, armas y el logotipo de la corporación.
En redes sociales bastaron unas horas para pasar de la presunción de inocencia a la condena pública. Así funciona la justicia de internet: primero se viraliza la fotografía y después, si queda tiempo, se pregunta qué ocurrió.
Si son responsables, que respondan ante la justicia.
Un uniforme no es licencia para delinquir y un arma de cargo no es un accesorio. Pero tampoco tres detenidos convierten en delincuentes a todos los policías municipales que salen diariamente a patrullar la ciudad.
El verdadero problema es que cada escándalo termina contaminando a toda la corporación, incluso a quienes hacen bien su trabajo.
Y aquí Enrique Galindo debería tener cuidado con aquello de la “politización”. Porque sí, es posible que un caso policial sea utilizado políticamente. Lo que resulta menos cómodo es utilizar esa palabra como comodín cada vez que la imagen de su gobierno se encuentra bajo presión.
Antes de hablar de conspiraciones, también habría que responder por qué siguen apareciendo casos que obligan a investigar a elementos de una corporación que presume profesionalización, controles y disciplina.
No es un episodio aislado. Está la agente de Policía Vial dada de baja después de que un video la exhibiera presuntamente recibiendo un soborno. Está la patrulla municipal captada frente a un domicilio de Santa Fe, cuya presencia obligó a revisar cámaras, GPS y bitácoras para determinar qué hacía ahí.
Está el caso de la defensora Celia García Valdivieso, quien acusó a policías municipales de someterla y detenerla cuando cuestionaba la detención de un joven.
Y ahora aparecen dos agentes en activo y un cadete vinculados, según la acusación inicial, por un presunto robo.
Cada caso debe probarse por separado, desde luego. Pero negar que existe un problema de confianza sería tapar el sol con el uniforme.
Una corporación se fortalece cuando investiga a los suyos, no cuando intenta explicar cada señalamiento como una embestida política.
También habría que hablar de los policías que no aparecen en las fotografías. Los que trabajan jornadas largas, enfrentan situaciones de riesgo, reciben reclamos, cargan con el desgaste y salen nuevamente al día siguiente.
Nada de eso justifica una conducta ilegal, pero sí obliga a discutir las condiciones laborales, la supervisión y la formación de quienes tienen autorización para portar un arma y ejercer funciones de autoridad.
Y hay otra vara que debe ser pareja. Galindo aseguró que el Ayuntamiento ha detenido a más de diez policías estatales involucrados en distintos delitos y que no difundió fotografías de ellos con uniforme, placa o gafete.
La pregunta entonces es sencilla: ¿por qué tendría que convertirse esto en una competencia entre corporaciones? Si exhibir a detenidos vulnera la presunción de inocencia, debería cuestionarse siempre. Si es válido, tendría que explicarse bajo qué criterio se aplica.
La Guardia Civil Estatal tampoco debería quedar fuera de la lupa. Si existen casos similares de elementos estatales involucrados en delitos, la sociedad merece conocerlos con la misma transparencia.
La seguridad pública no puede convertirse en una guerra de comunicados donde cada corporación intenta demostrar que la otra es peor.
Porque al final, los políticos se acusan, responden en conferencia y cambian de tema cuando aparece el siguiente escándalo.
El costo se queda en la calle. Se queda con el policía que sí cumple y que mañana tendrá que presentarse ante un ciudadano que ya no sabe si confiar en el uniforme.
Si los detenidos son responsables, que paguen. Si no lo son, que también se diga. Pero que nadie utilice el uniforme como propaganda política, ni como escudo político.
Los mandatarios pueden cambiar de discurso; los buenos policías siguen cargando el mismo uniforme.
Contrapeso noticias… Opinión que hace opinión con una nueva generación de columnistas.

