• 2 julio, 2026 05:12

Libertad de expresión y señales encontradas…

Reflexiones del periodista Samuel Moreno ✒️ / 2 de julio de 2026

La creación de una Comisión Especial de Atención a Periodistas en el Congreso del Estado de San Luis Potosí tendría que ser una buena noticia.

En un contexto donde la libertad de expresión enfrenta desafíos constantes, cualquier espacio de diálogo entre autoridades y medios debería nacer con la confianza suficiente para cumplir su propósito.  Sin embargo, la integración de este órgano ha provocado justamente el efecto contrario.

La designación de la diputada priista Sara Rocha Medina como secretaria y de su homólogo del Partido Verde, Héctor Serrano Cortés como vicepresidente resulta difícil de entender cuando ambos mantienen antecedentes públicos de confrontación con periodistas.

En el primer caso, una denuncia contra un columnista fue desechada por la autoridad electoral al privilegiar la libertad de expresión. 

En el segundo, el propio legislador ha reconocido haber promovido acciones legales contra diversos comunicadores y ha recurrido a descalificaciones públicas hacia integrantes del gremio.

El debate no está en el derecho que cualquier persona tiene para acudir a las instancias legales, sino en la congruencia de colocar al frente de una comisión de esta naturaleza a quienes hoy generan desconfianza entre buena parte de quienes deberían sentirse representados por ella.

La legitimidad de un órgano no se obtiene con una votación en el Pleno, sino con la credibilidad que inspira desde su origen.

Más aún cuando el periodismo potosino cumple una función de interés público que, por naturaleza, incomoda al poder.

La crítica, el cuestionamiento y el escrutinio forman parte de una democracia sana, por lo que cualquier mecanismo institucional destinado a atender a los periodistas debe partir del reconocimiento de esa realidad y no de antecedentes que alimenten dudas sobre su imparcialidad.

La confianza tampoco se recupera con discursos.

Se construye mediante señales claras de apertura, respeto y disposición al diálogo.

Si desde su instalación, una comisión genera reservas entre quienes está llamada a escuchar, será difícil que sus acuerdos alcancen la legitimidad y el respaldo que requieren para trascender.

Por eso el pronunciamiento de diversos periodistas potosinos no debería verse como una confrontación política, sino como un llamado de atención sobre una decisión que pudo haberse evitado.

Si la intención del Congreso es fortalecer la relación con el gremio periodístico, el primer paso era construir un espacio imparcial y libre de antecedentes que condicionaran su actuación.

La libertad de expresión necesita instituciones que la respalden con hechos y no con mensajes contradictorios.

Porque la confianza no se impone desde un nombramiento; se gana con decisiones congruentes y, sobre todo, con la certeza de que quienes deben proteger ese derecho no sean los mismos que antes decidieron enfrentarlo.

Contrapeso noticias… Forjando opinión con una nueva generación de columnistas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *