• 30 abril, 2026 05:04

Alistando las plumas para 2027…

Reflexiones de Samuel Moreno ✒️ / 30 de abril de 2026

Pensar en el 2027 en México, y particularmente en San Luis Potosí, ya no es un ejercicio lejano ni especulativo, es el inicio de una dinámica que poco a poco comienza a sentirse en el ambiente político.  

Los partidos se mueven, afinan estructuras, recorren territorio y delinean estrategias con un objetivo claro: llegar al poder o conservarlo.

En medio de esa inercia que irá creciendo rumbo al próximo proceso electoral, hay un actor que no aparece en la boleta pero que resulta determinante en la construcción de todo ese escenario: la prensa.

El papel de las y los periodistas va mucho más allá de documentar lo que sucede.

La cobertura diaria, la fotografía, la columna y la opinión terminan por darle forma a la percepción pública, colocan nombres en la conversación y, en muchos casos, marcan la ruta de las campañas.

Una pluma ejercida con responsabilidad puede equilibrar el terreno, pero también puede distorsionarlo cuando se aleja del rigor. Por eso, hablar del 2027 también implica hablar del tipo de periodismo que se ejercerá en los meses por venir.

Lo ocurrido en 2024 es un antecedente inmediato que no se puede ignorar.

El ascenso del Partido Verde Ecologista de México y de Morena en San Luis Potosí no solo se explicó en las urnas, también se sostuvo en una narrativa constante que encontró eco en distintos espacios informativos.

Cada avance político tuvo detrás difusión, posicionamiento y opinión. Hubo cobertura que impulsó, pero también silencios que terminaron por inclinar la balanza. Así se configuró un nuevo mapa político que hoy sigue marcando la pauta.

A casi dos años de la elección, el escenario es distinto, pero igual de revelador. Un grupo en el poder con dominio de la agenda pública, una oposición que no logra consolidarse como contrapeso real y una prensa que, en buena parte, ha optado por alinearse a la narrativa oficial antes que cuestionarla.

No se trata de descalificar el trabajo de quienes ejercen el oficio, porque al final cada quien enfrenta sus propias circunstancias, pero sí de reconocer una tendencia que impacta directamente en la calidad de la información que recibe la ciudadanía.

Rumbo a 2027, el reto no solo será para quienes aspiran a un cargo público, también lo será para quienes tienen la responsabilidad de informar.

La credibilidad no se improvisa en tiempos electorales, se construye todos los días con trabajo serio y congruente.

En un contexto donde el discurso oficial buscará imponerse, el periodismo tendrá que decidir si acompaña esa inercia o si asume su papel como contrapeso.

Porque más allá de quién gane o pierda, lo que estará en juego será la forma en que se cuenta la historia y la calidad de las decisiones que tome la ciudadanía.

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